En Febrero el senado de Estados Unidos aprobó por los pelos una ley para limitar la tortura a presuntos terroristas sospechosos, ya que parecía que la War on Terror es una guerra cuando conviene, y no lo es cuando no viene tan bien.
Pero menos mal que el gobierno no pierde el hilo, y le costó bastante menos de lo que a mí escribir esto el decir que qué va a ser eso de tener que ir preguntando para no pasarse de la raya. De eso nada monada. Para algo somos los buenos de la película:
Mr. Bush vetoed a bill that would have explicitly prohibited the agency from using such interrogation methods, which include waterboarding [...]. “Because the danger remains,” he said, referring to threats from Al Qaeda and other terrorist groups, “we need to ensure our intelligence officials have all the tools they need to stop the terrorists.”
Muy bien me parece.
(De Camino a guantánamo)