Cuentan que un buscador de petróleo llegó a las puertas del Cielo, donde San Pedro le esperaba:
– “Ya lo siento”, le dijo, “pero el cupo de buscadores de petróleo que tenemos en el cielo ya esta lleno. No cabe uno más.”
El buscador, por un momento desconcertado, mira alrededor y de repente grita:
– “PETRÓLEO EN EL INFIERNO! HAN DESCUBIERTO PETRÓLEO EN EL INFIERNO!!!”
Una marabunta de buscadores de petróleo pasan por encima de San Pedro y de la pobre alma en las puertas del cielo, avalanzándose uno encima del otro hacia el infierno.
– “Sí señor”, dice un sorprendido San Pedro, “se ha ganado su sitio en el cielo”
– “Mmh, no gracias”, contesta el explorador “me parece que voy a ir hacia el infierno también. Puede que haya algo de cierto en esos rumores después de todo…”