Los atascos

blackboard.jpgblackboard.jpgSiempre he pensado que la principal función de la escuela primaria es hacernos aprender a cómo hacer cola. Cuando veo una fila, en el cine, en la secretaría de la universidad, en hacienda, en el banco, me asombra el progreso de nuestra civilización que nos permite hacer uso de ese gran invento que es la cola. No es que ocho años de educación den para mucho, así que muchas veces nos tienen que poner cintas, pivotes o vallas, en ocasiones acompañadas de los siempre entrañables, y elocuentes, guardias de seguridad, pero creo que podemos decir que, en general, sabemos hacer cola muy bien.

 De hecho, nos sentimos tan a gusto en una cola a veces uno puede llegar a no saber qué exactamente está esperando allí. Hace unas semanas, en uno de mis entretenidos paseos por el aeropuerto de O’Hare, llegué a hacer cola ante 4 mostradores distintos, para llegar a la conclusión de que en realidad ya había perdido mi vuelo y poco había que hacer. Lo más bonito es que no estaba solo. Varios nos pasábamos de una cola a otra después de que nos dijeran que aquella no era nuestra cola. Que probaramos suerte en otra. El caso es que cuando te dicen eso ya te has chupado toda la cola. Hacer fila, creo sinceramente, nos hace felices.

Hay quien dice que la educación en Estados Unidos es en general deficiente. Que la gente no ya que no sepa donde está ese país con el que se está en guerra, sino que no se sabe ni siquiera muy bien dónde está el propio país. Y no nos las demos de muy felices. Tenía un compañero en el colegio que estaba totalmente convencido de que las islas Canarias están donde aparecen en el mapa del tiempo, debajo de las Baleares. Y tampoco es que yo tenga muy claro que donde quedan las Canarias.

 El punto es darse cuenta de que no da tiempo de aprender de todo, y si bien puede que la geografía no sea lo fuerte de los americanos, desde luego, yo creo que saben mucho más de hacer colas. Aquí la cola ha llegado a su quintaesencia en la forma de atasco, donde la gente se puede atocinar tanto como uno quiera. Para ir al trabajo, atasco. Para salir del trabajo, atasco. Atasco los lunes, los martes, los miércoles, atasco los jueves, los viernes, y si tienes suerte, también puedes pillar un atasco el domingo. Si hay un partido de fútbol americano, de beisbol o juegan a los barquitos en el lago, atasco.

Lo bueno además es que hay autopistas por todos lados, así que todo el mundo tiene la oportunidad de chuparse un atasco. La gente lo disfruta. Los hay quienes no tienen suficiente con un atasco de una hora y deciden irse a vivir a 50 o 60km del trabajo, para así poder tener una experiencia del atasco más profunda.

Y he aquí donde se ve como una buena educación hace posible estos avances de la civilización. Hoy ha sido la reunión anual de la compañía. Para parecer que somos muchos, la hacen en un campo de beisbol, que está como a unos 25km de las oficinas. Uno creía que para coordinar mejor el transporte, proveían de autobuses para ir desde las oficinas hasta el estadio. Bueno, nos ha costado 2 horas y media. 2 horas y media! 25km! A las 11 de la mañana! Y nadie decía ni una palabra… Ni un cláxon…

Qué grande es la civilización…

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