Revisión

Cuando llega el final del año hasta Informe Semanal hace una revisión de lo que ha ido aconteciendo. A quién no le gustan las ennumeraciones (aunque no tengan números)?

  • Las relaciones personales, según dicen en las series de después de comer, son cosas serias. Sí que lo son, y duelen. Uno querría pensar que las decisiones que toma son por el bien de todos. Pero da mucha pena renunciar a las cosas que queremos. A la vez, o quizás por eso, uno se refugia en lo que me hace sentir bien, aunque a veces quizás piense que no es lo correcto. Y entonces tenemos que hacer el esfuerzo, que lo es, de salir de lo cómodo.
  • He vuelto a cambiar de trabajo, esta vez a SDA, que parece como el imperio austrohúngaro pero en pequeñito. La rutina del trabajo hace que el tiempo se pase más rápido de lo que debería, y hace que se nos olvide qué es lo que de verdad queremos hacer cuando trabajamos, qué es lo que queríamos. Yo, la verdad, no me acuerdo… Como trabajo, es un buen trabajo, con un mejor jefe. Y todavía no me han despedido (pese al fin del mundo). Parece que las cosas seguirán demasiados cambios
  • He viajado a China por primera vez en mi vida, donde tuve el honor de ver a los grandes, heroicos Orlando y Chemu. El ver al Orlando hablando de lo que parecía el partido del atleti con un taxista en Pekín es lo que se dice un life changing moment. Se confirma lo que se sospechaba: vivir como un rico mola bastante.
  • He vuelto a no presentar las dos asignaturas que tengo pendientes: Campos Electromagnéticos y Métodos Matemáticos 2. Me da rabia el volver a escribir esto, y a la vez no hacer nada para arreglarlos. Me da miedo pensar que el estudiarlas requiere una disciplina que ya no sé tener. Sólo quiero hacer que mi padre ya no se tenga que preocupar de esto.
  • La familia está, dentro de lo que cabe, bien. Tenemos que darle gracias a dios. Mari tuvo la oportunidad de venir a visitar Seattle, y por mal que me sepa, no supe tomarme el tiempo para estar lo suficiente con ella y hacer que se sintiera acogida. Miguel se ha ido a vivir a Albany con Marta, lo cual es una caña, e hizo posible que nos vieramos en Octubre en Nueva York. Pareció en algunos momentos un replay de las otras dos veces que he estado.
  • Lucía, mi sobrina, ha cumplido ya 6 años. Pedro acaba de cumplir 5, e Inés 1. El tiempo se escapa y apenas tengo la oportunidad de verles si cabe un par de días cada año. Para ellos debo de ser un extraño, además de feo. Hace mucho tiempo que no paso dos semanas seguidas en España. Lo mismo que la familia, no sé nada de muchos amigos que quizás nucna sepa apreciar suficiente. Ni de los que podría decir suficiente.
  • Me parece que he leído un record de dos libros en un año. Ahora que lo pienso creo que ha sido en dos años. “Stumbling on happiness” y “Guns, germs and steel” están muy bien.
  • He estado jugando más a fútbol que a ninguna otra cosa, lo cual tampoco me parece que es demasiado bueno. Estos días me duele la muñeca lo que hace que mi lado hipocondríaco se ponga a fabular horribles males, y el dentista esta empeñado en que tengo que matar el nervio de un diente que por lo visto se está autodestruyendo. Como si mi hipocondría no tuviera ya suficiente con la muñeca. Me estoy haciendo viejo.
  • Ahora estoy escuchando 18, de Moby. Es un disco precioso. Lo grabé de casualidad porque Susana de IAESTE lo dejó en la oficina de la escuela, en el 2002, y yo me estaba grabando cualquier cosa que fuera redonda.  Fue el único disco que conocía en una fiesta un poco surreal a la que fui con Chiky y Nieves esa misma primavera, en la sierra de Madrid, y donde estaba si no me acuerdo mal  Mariví con sus amigas de Monzón (lo cual sin duda alguna contribuía a la sensación de surrealidad). Estuve totalmente obfuscado poniendo una y otra vez la canción número 4 y gritando al mismo tiempo, aunque con el propósito de cantar, “Chicos, y chicasss, a bailarrrr” a lo estilo King Africa de Punta Cana (recordad: si veis a alguien borracho con un micrófono, quitádselo). Y no fue hasta alrededor de un año después que alguien precioso me hizo ver lo bonito que era este disco…

El mundo no es como es, es como yo digo que es. A la mierda todos los que no son yo. No quiero saber nada de nada de nadie. No!, no quiero saber nada de nada de nadie. Enfermera! Me he vuelto a cagar encima…

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